Ingeniería de procesos
La bomba HPR-900 está diseñada para operar de forma continua hasta 900 bar. En pruebas de laboratorio con fluido hidráulico limpio alcanza picos de 950 bar durante 30 segundos sin deformación de la carcasa. Para fluidos abrasivos o con sólidos en suspensión se recomienda no superar los 850 bar para preservar la vida útil del impulsor.
El intervalo de reemplazo depende del tipo de fluido y del ciclo de trabajo. En aplicaciones con agua desmineralizada a 600 bar y 50 °C los sellos duran aproximadamente 4000 horas. Con lodos con partículas de sílice el desgaste se acelera y se recomienda inspección cada 1500 horas. El manual incluye una tabla de desgaste esperado por tipo de medio.
Sí, la VCF-400 con cuerpo en acero inoxidable 316L y asiento de carburo de tungsteno soporta vapor sobrecalentado hasta 350 °C y 40 bar. Para aplicaciones con vapor seco se debe especificar el empaque de grafito en lugar del PTFE estándar. Consulte la hoja de datos para la selección del material de sellado según temperatura y presión.
El intercambiador ICP-200 está optimizado para fluidos viscosos, pero no para suspensiones con partículas duras mayores a 0.5 mm. Las partículas pueden obstruir los canales estrechos entre placas y reducir la transferencia térmica. Para lodos con sólidos se recomienda el modelo ICP-300 con canales de 8 mm y placas de titanio recubiertas.
La garantía cubre defectos de material y fabricación durante 24 meses desde la puesta en marcha, con un máximo de 30 meses desde la fecha de facturación. Quedan excluidos los sellos, juntas y empaques por desgaste normal, así como daños por instalación incorrecta o uso fuera de las especificaciones técnicas. Para hacer válida la garantía es necesario registrar el equipo en nuestro portal dentro de los primeros 30 días.
Nuestras bombas HPR-900 mantienen la estanqueidad incluso con lodos que contienen partículas de hasta 2 mm. El sello cerámico con junta de PTFE supera las 100 000 horas de operación sin fugas, algo que las válvulas de diafragma convencionales no logran en entornos con abrasivos.
La válvula VCF-400 ajusta el flujo en incrementos de 0,1 mm gracias a su actuador neumático de respuesta rápida. Mientras otras válvulas de aguja se bloquean con fluidos viscosos, el asiento de carburo de tungsteno garantiza un cierre hermético tras 100 000 ciclos.
El ICP-200 utiliza placas de titanio con canales anchos que evitan obstrucciones en fluidos espesos. Su eficiencia térmica del 92 % en contracorriente supera a los diseños de tubo y coraza, que pierden rendimiento cuando la viscosidad supera los 100 cP.
Hemos instalado más de 80 sistemas cerrados de recirculación asistida en refinerías de Centroamérica y el Caribe. Cada proyecto incluye simulación CFD previa, protocolo de pruebas en fábrica y soporte técnico in situ durante la puesta en marcha.
Todos nuestros equipos cumplen con los estándares de la American Petroleum Institute para bombas centrífugas. Esto significa que cada brida, sello y material se audita por un tercero antes de salir de planta, algo que no ofrecen los integradores locales.